La revolución informática que significó la invención del micro-chip y su posterior masificación a fines de los años 70, trajo consigo un sin número de saltos tecnológicos que cambiaron para siempre al mundo. El paso de los computadores desde salones de investigación a los hogares, permitió que tarde o temprano uno que otro nerd les diera un uso totalmente diferente y más entretenido al pensado originalmente.

Que un puñado de arena se convirtiera en un computador de datos capaz de generar sonidos democratizó para siempre la producción musical y el acceso a instrumentos electrónicos. El hijo prodigo de esta revolución es sin duda el New wave/Synthpop, género que definió por completo la década de los ochentas, y que en manos orientales significó PUROWIN.

HOY: One-Hit y otras maravillas

Como es habitual en la historia de la música popular, el circulo japonés de estrellas ochenteras no quedó libre de talentosas pero breves participaciones.  Esta historia continúa con artistas, discos y singles que sin duda subrayan con alta calidad los pasajes y ánimos del pop electrónico. Muchas veces se relacionan con los artistas revisados anteriormente, cerrando así el circulo de la hermandad y escuela Tekuno-pop.

 

Chiemi Manabe

Cantante y actriz a la cual se le atribuye ser la que comienza con el género del Techno pop a niveles de multi estrella. Su primer single Nerawareta Shojo (1982), escrito y ejecutado por Haruomi Hosono, es considerado el inicio de esta tendencia por excelencia, a pesar que existen otros ejemplos anteriores, el tema queda abierto a discusión.
Fushigi Shoujo [Chica misteriosa] es su primer y único disco larga duración, producido por Nobuyuki Shimizu y supervisado por Haruomi Hosono, nos presenta el delicioso sonido Tekuno-pop que hace grande al género, pero que en veces, y de manera nutritiva, se liga al matiz oscuro propio de la escritura Hosono.

 

Tamao Koike

Modelo y actriz asociada igualmente a Yellow Magic Orchestra, trabajó con el grupo ejecutando segundas voces en vivo y en estudio. Es captada por la mítica YEN RECORDS, con quienes logra una canción de altísima calidad. Escrita y ejecutada por YMO, Kagami No Naka No Zyugatsu [Otoño en un espejo] es el único lanzamiento musical que Tamao Koike pudo concretar en toda su carrera. Deliciosa canción que se vale de las herramientas más dreamy de la electrónica.
Se dice que trabajó junto a Toshio Nakanishi para lanzar un larga duración bajo el sello de Sony. Quedo con la duda si es que eso ocurrió antes, entre medio o después de participar con YEN RECORDS.

 

Kaoru Akimoto

Kaoru Akimoto es un caso oscuro y dificil de seguir a nivel de historia e información. Durante 1986 lanza Cologne, disco que logra cautivar con su simple y nocturno sonido electrónico, consta de diez canciones que se pasean entre baladas tipo Adult Contemporary y un Funky electro pop. Su otro trabajo corresponde al ending para el OVA de Honoo Torippā, manga de Rumiko Takahashi (InuYasha), lanzado el mismo año que Cologne. Su carrera posterior destaca por ser letrista de canciones para el sello INVITATION.

 

Yuko Kanai

Yuko Kanai, otro excelente ejemplo de buen sonido difícil de pillar. De ninguna manera corresponde a una one hit wonder, lanzó varios discos de pop ligero durante finales de los setenta. Lo más interesante es que resulta ser una de las primeras que trabajó junto a Haruomi Hosono y Ryuichi Sakamoto en clave Tekuno-pop. China Rose de 1979, es un muy buen trabajo que pocas veces se considera al momento de recordar a las pioneras del género. Más emocionante aún es el trabajo que luego realizó con Amii Ozaki (Artista compositora de muchos hits poperos durante los ochentas japoneses), Ecran es un LP Tekuno-Pop lanzado en 1981, único trabajo del género que sin duda caló hondo en artistas como Miharu Koshi, quien la tributa en Boy Soprano (1985) con un tremendo cover a Hashireusagi:

 

 

SANDII

Continuando con las protegidas de YMO, Sandii Suzuki, japonesa de padre estadounidense, había comenzado una carrera musical a mediados de los 70’s. Viviendo su adolescencia en Hawái, lanza su primer single Perusha Neko, bajo el sello independiente Pineapple Records, inmediatamente después, vuelve a su tierra natal para continuar trabajando. Es en 1980 cuando conoce a Haruomi Hosono, que junto a Yukihiro Takahashi editan Eating Pleasure, excelente propuesta que se enmarca en los pasajes más pop de la historia Tekuno-pop. Al año siguiente se une a Makoto Kubota para formar The Sunsetz, banda electro pop que amasó varios éxitos hasta finales de los ochenta. Bajo la producción de Hosono lanzan Heat Scale (1981), el primero tekuno-pop, para luego continuar con una carrera en colaboración de varios artistas y productores japoneses.

 

Susan Nozaki

Susan Nozaki, actriz de herencia franco-japonesa que participó durante los setentas en varios programas de televisión y obras de teatro. En 1980 firma con Sony para grabar dos discos bajo el sello Epic Records, ambos son producidos y escritos junto al YMO Yukihiro Takahashi. Sus álbumes Do You Believe in Magik y The Girl Can’t Help It, de 1980 y 1981, responden a un momento mucho más pop. Cómo hemos escuchado hasta el momento, no es hasta 1982 cuando se logra reconocer un sonido más interesante y alejado del clásico pop comercial del momento. En esta ocasión destaco el single Samarukando Ōdōir (1982), correspondiente a su penúltimo trabajo y lanzamiento musical. De la mano de Yukihiro Takahashi, Tekno-pop que merece ser revisado.

 

BONUS: Portray Heads

Para finalizar, un ejemplo de oscuridad total. Portray Heads son un grupo de japoneses a los cuales sólo se les atribuyen dos trabajos musicales, dos singles intrigantemente adelantados a su epoca (miren ese art3 de portada), desmarcados de la escuela que hasta ahora había comentado, se presentan con un hipnótico y constante ritmo que bien se podría considerar un gesto oriental de Coldwave.
El 7″ más comentado en internet corresponde a Elaborate Dummy de 1984, lanzado por el sello Kageroh Record, alguien comentó en youtube que había visto en ebay ese vinilo por US$300, en ese momento existía la subasta y pude comprobarlo, intrigante. Su siguiente y final trabajo corresponde a Oratorio de 1986, donde el tono oscuro se hace presente con un sonido más pausado y una cadencia minimal digna de comprobar.

 

Existen muchas otras artistas e interesantes colaboraciones que sé que quedaron fuera, se debe continuar la búsqueda y sacar a la luz occidental estos sonidos que merecen ser considerados en la historia de la música electrónica. Ahora hay que seguir compartiendo y extendiendo la sabiduría sobre este maravilloso y poco conocido mundo Tekuno-Pop.

Capítulo I: Yellow Magic Orchestra
Capítulo II: Apogee & Perigee
Capítulo IIIMiharu Koshi

Say Something