Erykah Badu, cantante, rapera, performer, DJ, ícono de la cultura negra, madre, “doula”, ser espiritual, “la chica análoga en un mundo digital”. Hay un montón de adjetivos para describir a Erykah Badu, pero éstos se quedan pequeñitos una vez que descubres la potencia y calidez de su voz, de sus letras, y de su mensaje para el mundo. Recuéstate en tu asiento, prende un incienso y sumérgete en el mundo de Erykah.

Desde sus comienzos en los noventa a la fecha, Erykah Badu ha llegado a ser considerada una de las grandes cantantes del siglo XXI, comparada con referentes del nivel de Billy Holliday, a la vez que los críticos han definido su estilo como “Neo-Soul” (siendo considerada la precursora o ‘reina’ de este nuevo género). Pero honestamente, Erykah Badu es mucho más que comparaciones y categorías; su música es una mezcla de lo mejor del soul, lo mejor del rap, lo mejor del R&B, un pedacito de Jazz y lo más importante: una voz tersa y versátil que ha logrado calzar muy bien con esta particular mezcla. Gracias a a este background y a su habilidad musical y vocal, Erykah Badu ha colaborado con artistas igual de versátiles como The Roots, Wu Tang Clan, Flying Lotus y Janelle Monaé, entre otros.

Junto a Kendrick Lamar en los BET Awards del 2013

Erykah Badu nació como Erica J. Wright en Dallas, Texas, USA y fue MC antes de comenzar a cantar profesionalmente. En 1993, fue descubierta por el productor Kedar Massenburg, quien la alentó a realizar un dueto junto a otra naciente estrella del soul, D’angelo. Juntos grabaron un tema y luego fue invitada a participar como acto de apertura para uno de sus shows. Esto fue la antesala para lo que sería el lanzamiento de su primer disco “Baduizm” en 1997, donde expresó todo lo que estaba sintiendo en ese momento, mientras esperaba a su primer hijo Seven (hijo también de Andre 3000 de Outkast). Este disco sería el puntapié inicial para una gran carrera musical.



Actualmente lleva 5 discos publicados, más un reciente mixtape But You Caint Use My Phone, que desarrolló en torno a la idea de las conversaciones por teléfono, e incluye un remix del conocido hit de Drake “Hotline Bling”.

Erykah Badu se caracteriza por su estilo auténtico: mientras muchas de sus contemporáneas han explotado su sexualidad, y otras tienen un aura más lejana, frágil y a veces “blanqueada”, Erykah Badu siempre ha mostrado una imagen fuerte -sin ser necesariamente agresiva- y muy conectada con su espiritualidad. Su cosmovisión es registrada en sus letras (muy ligada al imaginario de la nueva era o “new age”) y en ellas vemos su perspectiva acerca de cómo nos relacionamos como seres humanos, la naturaleza y nuestro lugar en el mundo.

En “Apple Tree”, Erykah Badu habla de la relación con el cuerpo, como interactúas con la energías de otras personas y ser una persona real contigo y con el resto. Este es un tema muy recurrente en la mayoría de letras de Badu. Otras son más políticas y algunas hablan más de amor o de diferencias en las relaciones; Badu nunca ha abandonado su ideal de plasmar una visión espiritual y subjetiva en su música, para contrastar con el mundo material y racional en el que vivimos.

En su canción “Didn’t Cha Know” (producida por el reconocido J Dilla), Erykah habla sobre tomar diferentes caminos en la vida y sentirse un poco perdido por momentos, pero ser capaz de recuperar tu fuerza y hacerlo mejor si confías en tu corazón.

“Tengo un hogar
y me lo llevo a donde quiera que vaya
,
porque planto semillas y cosecho lo que siembro”

Los símbolos son de gran importancia para Erykah, como las esferas y el Ankh (la cruz egipcia). Por ejemplo, en el disco “Baduizm Live”, en el track “Reprise” (un intermedio del concierto), Erykah explica que las esferas tienen 360 grados, y las esferas se mueven de la misma manera en que rota la tierra, y en que rotan las células de tu cuerpo. Ella ve el “cypher” (código,cifra) como una esfera: “Mi ‘esfera’ se mueve como una piedra en movimiento”. También habla de la cruz egipcia como un gran símbolo de la unión entre el principio femenino y el masculino, creadores de la vida en la tierra. Otros símbolos (y temas) recurrentes son el Sol y la Luna, Dios (y el miedo a Dios), la naturaleza, etc.


Con un afro frondoso, sus alhajas, pañuelos, tatuajes temporales y diferentes elementos africanos, acompaña su voz con una estética rica en significado.

Otra de las cosas más reconocibles de Erykah Badu es su relación con la cultura del hiphop y cómo constantemente está ‘homenajeando’ este legado. Como decíamos más arriba, Erykah era MC antes de comenzar a cantar (su estilo de canto está muy marcado por eso) y algunos de sus videos, como en el de “Love of My Life” (donde se refiere al Hip Hop en género femenino) revisa las vertientes más marcadas de esta herencia en USA como el breakdance, el graffitti, el gangsta rap, el rap más político como el de Public Enemy y además incluye una mirada cómica sobre la apropiación cultural y consumo “blanco”.

Si se fijan, la mayoría de los artistas -sobre todo los más famosos -han tenido que crear un personaje mediático y performático con el que el público pueden relacionarse y agarrarse de una especie de gancho. Erykah Badu por otro lado ha basado su carrera en mostrar verdaderamente quien es ella -sin tapujos-, sus intereses como mujer negra estadounidense, activista por los derechos civiles y persona del siglo XXI, y este tipo de imagen, aunque chocante y controversial, le brinda una suerte de mística o aura muy especial que pocos preservan.

Erykah Badu es una gran artista de este siglo, que ha influenciando a muchas cantantes, raperos y productores actuales como a Kali Uchis, The Internet (Syd Tha Kid ha mencionado varias veces que Erykah Badu es su cantante femenina favorita), Kendrick Lamar, y otros de la nueva generación de Hip Hop y R&B. Faltan más artistas como ella que se atrevan a ser y a mostrar quiénes son en esencia, sin miedo y sin remordimiento en un mundo cada vez cerrado e inseguro.

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